Un Error Común en una Estrategia de Mantenimiento Predictivo

En esencia lo que se propone hacer es automatizar la porción de inspección de las actividades de mantenimiento y así reducir el alcance de los proveedores de servicios a que sólo atiendan cuando los equipos realmente requieren una intervención.  En este sentido, una vez reducido el alcance y se empiezan a percibir los ahorros, se vuelve más relevante que quien administra los equipos monitoreados tenga la disciplina de entrar al sistema todos los días, ya sea una vez al día, para verificar el estado de todos los valores.  No verificar los valores todos los días sería el equivalente de no realizar las inspecciones en una estrategia de mantenimiento preventivo.

Hemos visto muy comúnmente en Panamá que una vez implementado el monitoreo, los técnicos lo usan principalmente para un post-mortem de un incidente y no para prevenir el fallo de un equipo.

Una buena práctica es llevar una bitácora donde un responsable firma que ha realizado la inspección en el sistema y si encontró o no alguna alarma. En caso de encontrar una falla, deben realizar el protocolo debido para la normalización del equipo que está presentando la misma.

Mantenimiento Convencional vs Predictivo de una Bomba de Agua

Las razones principales de falla de una bomba de agua son las siguientes:

1-Insuficiente suministro de agua: Tanque sin agua o con bajo nivel, o poca presión de suministro.

2-Cavitación: presión elevada en la succión

3-Temperatura: La descarga tiene obstrucción, también puede causar cavitación.

4-Aire en el sistema: Nivel de agua muy cerca al nivel de toma de la bomba o desgaste de un sello.

5-Vibración: distintas causas.

6-Mala instalación

7-Falla a Tierra en el motor (asumiendo que es un motor eléctrico)

Todas las situaciones mencionadas se pueden detectar midiendo el consumo energético y el nivel de vibración de las bombas.  Cualquier variación de estos valores con respecto a su operación “normal” debe requerir la presencia de un técnico que realice la revisión.  Salvo que ocurra algún abuso en el sistema, como un objeto dentro del tanque de agua que ingrese a la bomba o el nivel de agua del tanque baje por debajo del nivel operativo sin que bomba se apague o algún golpe, un sistema de bombeo debe mantener sus valores normales operativos sin requerir la presencia de un técnico por al menos un año.  El desgaste de sellos, balineras, el motor eléctrico, la turbina es un proceso lento y depende enteramente de uso de las bombas y no de una actividad basada en una programación como “mensual” o “anual”.

Con un sistema de bombeo monitoreado, la frecuencia de intervención puede extenderse hasta dos años dependiendo del tiempo de uso de cada bomba.  Con instrumentación se pueden obtener los valores de vibraciones y su consumo energético.  Las vibraciones consideradas “aceptables” obedecen a recomendaciones del estándar ISO 10816.  Cualquier vibración sostenida que se considere fuera del rango aceptable deberá ser atendido por un técnico para que restablezca el nivel de vibración al rango aceptable.  Cada bomba tiene una especificación de consumo eléctrico, medido en amperios, para su operación “normal”.  Cuando este consumo se sale de su rango de control, es un indicativo seguro de que algo en el sistema requiere atención.  Un consumo muy bajo puede significar que hay aire en el sistema o que la turbina está desgastada.  Un consumo súbitamente alto puede significar que hay obstrucción en la descarga.  Un consumo alto gradual puede indicar que se requiere un engrase.  Hacerle este engrase en su debido momento a su vez evita desgaste en el motor eléctrico.  Si luego del engrase, aún hay consumo alto, esto indica que pronto el motor necesitará ser atendido o reemplazado.

Lo importante es que éstas alertas ocurren con suficiente anterioridad a una falla en el sistema como para poder realizar la acción correctiva cuando el equipo lo pide y no de manera costosa mensual o una manera aún más costosa como lo es luego del fallo.

Compañías de mantenimiento de bombas, típicamente cobran alrededor de $150 por mes.  Una bomba bien instalada y monitoreada pudiera operar hasta 1 año sin requerir atención y dependiendo del uso y la lectura de sus valores pudiera extenderse ese tiempo hasta 2 años.  El trabajo de reemplazo de sellos, limpieza de la turbina, engrase del motor puede costar, dependiendo del tamaño de la bomba, alrededor de $300.  Si asumimos que se hace una vez al año, el gasto anual de una bomba típica se reduce en un 83%, 96% si se logra llegar al segundo año con los indicadores en buenos niveles.

Otros beneficios difíciles de cuantificar incluyen el ahorro de tiempo por desplazamiento del personal ante una incidente en el sistema de agua. Ante una queja de un usuario por falta de agua o baja presión, sin un sistema de monitoreo habría que desplazarse hasta el tanque de agua, las bombas, el usuario.  En ocasiones, la oficina de administración está lejos de estos sistemas.  Poder ver en una pantalla la situación completa ahorra valioso tiempo para dar una respuesta al usuario.

El sistema de monitoreo además puede configurarse para llevar un perfil de consumo histórico, por día de la semana y hasta por hora del día, del agua para detectar si hay una fuga o un consumo inusual.