Sistema Húmedo Contra Incendios

En el caso de un sistema húmedo contra incendios (SHCI), la situación es un poco distinta.  Desde el punto de vista meramente mecánico, el mantenimiento predictivo aplica de la misma manera.  Sin embargo, por tratarse de un equipo que cuida vidas humanas y activos,  la norma NFPA 25 adoptada en Panamá desde el año 2010, requiere que a las bombas se les haga una prueba de funcionamiento semanal y una prueba de flujo anual.  De ambas pruebas deben existir registros con los datos obtenidos de la misma.  En el caso de la prueba anual, la persona que lo hace debe contar con una certificación NFPA y estar registrado en la Oficina de Seguridad del Cuerpo de Bomberos de Panamá (OSCBP).

Si el SHCI emplea bombas de combustión interna o bombas eléctricas no monitoreadas, la frecuencia de las pruebas de funcionamiento debe ser semanal.  Si el mismo funciona con bombas eléctricas y cuenta con un sistema de monitoreo, la norma NFPA 25 permite que las pruebas de funcionamiento sean con una frecuencia mensual.  Las pruebas de funcionamiento sólo requiere que la persona que las realice tenga conocimiento en el funcionamiento del sistema pero no requiere una certificación NFPA 25 ni estar registrado en la OSCBP.  Además, no se pueden automatizar del todo porque por norma y seguridad, una vez arranque la bomba, sólo puede ser apagada por un ser humano que sepa que no hay peligro y no por un sistema.

En base a lo anterior, considerando que un técnico realice la prueba semanal por un costo de $75, simplemente reduciendo la frecuencia en un 75% ya representa un ahorro por la misma proporción.

En muchas instalaciones en Panamá lo que se estila es que alguien del departamento de mantenimiento realiza las pruebas para asegurarse que el equipo esté cumpliendo su función.  Las pruebas son relativamente sencillas dado que consisten en aislar temporalmente el sistema con válvulas y abrir una pequeña válvula cerca del sensor de presión para aliviar y provocar un simulacro de rociador descargando.  El sistema debe primero intentar presurizar con una bomba secundaria y si no lo logra, entonces se confirma una descarga de agua y provoca la puesta en marcha de la bomba principal.

Al final de la prueba, el sistema debe quedar restablecido y listo para cumplir su función de protección.  El 90% de las veces que un SHCI no ha protegido en un incidente de incendio, la causa ha sido una válvula de descarga cerrada o el sistema no estaba en “AUTO”.  Lo más costoso de un SHCI es que no funcione cuando tenía que hacerlo.  Además, es frecuente que luego de satisfecho de que el sistema está funcionando bien, omitan el reporte con los valores de presión de arranque de la bomba secundaria, la presión de arranque de la bomba principal y la presión de descarga en circuito cerrado.  A pesar de haber realizado las pruebas igual quedan expuestos a una multa por parte de la OSCBP por no guardar registros de las pruebas.

El sistema de monitoreo puede supervisar de manera centralizada los indicadores claves del SHCI como los son el estado de la válvula de descarga, la posición del interruptor selector, los niveles del tanque de agua, la presión en el punto hidrostáticamente más lejano, los valores de funcionamiento de la bomba (vibración, corriente) y el estado del panel de control.

Ahora bien, saliéndonos un poco del alcance de un monitoreo, también se puede configurar para que un operario, con sólo apretar un botón, inicie una secuencia automática de pruebas y realice el reporte al final con los valores que exige la citada norma.